Sistema Inmune y Nutrición una relación estrecha

Por Nutricionista Nelba Villagrán

Especialista en Nutrición Ortomolecular, Bioreguladora, Antiinflamatoria, Naturopatía.


SISTEMA INMUNE Y NUTRICIÓN UNA RELACIÓN  ESTRECHA

Ahora que se habla tanto de reforzar el sistema inmune, repasemos un poco que es este Sistema tan famoso hoy en día. El cuerpo tiene un poderoso sistema interno para combatir las infecciones virales y bacterianas. Es una combinación de los sistemas inmunes innato y adaptativo, integrados por diferentes elementos de defensa, como linfocitos, macrófagos, neutrófilos, etc Su  función es defendernos  de  enemigos microscópicos  con los que nos vamos encontrando durante nuestra vida. Otro elemento de defensa es el ph ácido de las secreciones gástricas que constituye una  barrera defensiva, por lo cual tomar antiácidos con frecuencia deja el  organismo sin esa barrera y es más probable  sufrir de infecciones.

Su fortaleza  tiene relación con factores individuales como, la genética, el sexo, la edad, la exposición a agentes patógenos, el estado hormonal, vacunaciones, ejercicio, estrés, consumo de tabaco, alcohol, obesidad, el medio ambiente en el que vivimos, etc. Entonces es fácil comprender que  cada uno de nosotros tendrá un sistema defensivo más o menos efectivo. En ocasiones este sistema se activa en demasía, atacando partes de nuestro cuerpo, lo que puede dar origen a enfermedades autoinmunes.

¿Existe relación entre la nutrición y el sistema inmune? La respuesta es definitivamente SI.

La nutrición es un componente importante y determinante de la respuesta inmune. Un aspecto importante es el sistema inmune intestinal cuya respuesta se relaciona con el  estado de la microbiota. El 70-80% de las células productoras de inmunoglobulinas se localizan en la mucosa intestinal.

Uno de los axiomas del naturismo es “Somos lo que comemos”. 

Se ha comprobado que ciertos déficits nutricionales se relacionan con  desequilibrios inmunitarios y un mayor  riesgo de infecciones. En el último tiempo se ha descrito como “inmunonutriente”  aquel  que además de proporcionar los beneficios nutricionales, es capaz de influir en el sistema inmunitario.

La base fundamental de un sistema  inmune resistente es una dieta antiinflamatoria, rica en vegetales de variados colores,  ricos en polifenoles, antioxidantes, minerales y vitaminas, eliminado azúcar,  grasas inflamatorias y alimentos refinados.

Algunos ya descritos como tales, son:

Polifenoles: Optimizan sistema inmune innato. Entre los polifenoles se destaca la delfinidina del maqui de la que se sugiere 1 gr diario (Sears)

Vitamina D3: Existen dos tipos de Vit. D,  colecalciferol (D3) y ergocalciferol (D2). La vitamina D2 se encuentra en plantas como hongos y alimentos suplementados y la D3 es activada sobre la piel por los rayos UVB del sol. Se ha comprobado que la D3 tiene una mayor absorción y mejores efectos para elevar y mantener los niveles de 25(OH)D en el organismo y que ambas no son intercambiables. Esta vitamina se encuentra en todas las células del cuerpo y es necesaria para el movimiento de los músculos, para la transmisión de mensajes entre el cerebro y los órganos. El sistema inmune la utiliza para combatir virus y y bacterias. En conjunto con el calcio y magnesio protege contra la osteoporosis.

Estudios han comprobado que con bajos niveles de Vit D3 se incrementa el riesgo de  infección del tracto respiratorio superior, sobre todo en los casos de asma y EPOC. Un  estudio (Sabetta y colaboradores), con una población sana de 198 pacientes relacionó  niveles de vitamina D e infección respiratoria y los resultados sugieren que los suplementos de vitamina D, indicados  para para aumentar las concentraciones de vitamina D a niveles sobre  38 ng/ml, siendo el óptimo 60 ng/ml,  podrían ser beneficiosos en forma  significativa al reducir la carga de enfermedad por infecciones virales de la de las vías respiratorias en adultos sanos. Recomendación, dependerá de los niveles en sangre.

Grupos que presentan riesgo de tener bajas concentraciones de Vit. D3:

  • Lactantes  en las cuales la leche materna es baja en esta vitamina  (rec. 400 UI diarias)
  • Adultos mayores, ya que su piel expuesta al sol no produce Vit D con eficacia y sus riñones tienen menor capacidadde conversión a la forma activa.
  • Personas de piel oscura que tienen menor capacidad de producirla al exponerse al sol
  • Personas con enf. Celiaca o enf. De Crhon que no tienen un control adecuado de las grasas y esta vitamina requiere grasas para ser absorbida.
  • Personas obesas, ya que el tejido adiposo bloquea la absorción

Fuentes de Vit. D: 20% se puede obtener de alimentos y 80% del sol.   Se recomienda suplementarla en estaciones de menor luz solar.

  • (Ginde A, Mansbach M, Camargo C. Association between serum 25-hydroxyvitamin D level and upper respiratory tract infection in the Third National. Massachusetts y Colorado. Estudio con 18.883 personas)
  • Sabetta JR, DePetrillo P, Cipriani RJ, Smardin J, Burns LA, et al. (2010) Serum 25-hydroxyvitamin D and the inicidence of acute viral respiratory tract infections in healthy adults. Plos ONE 5(6):e11088.doi:10.1371/journal.pon.0011088
  • https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminD-DatosEnEspanol/

Vitamina C,   El ácido ascórbico o vitamina C contribuye con muchas funciones del cuerpo, entre ellas, la absorción del hierro. Es una vitamina hidrosoluble, que debe ser ingerida todos los días ya que el cuerpo no la produce, su exceso es eliminado por la orina. Participa en muchas funciones metabólicas. Es un buen antioxidante que entre sus funciones es una reguladora del  sistema inmune. Estimula respuesta inmunitaria mediante el aumento de linfocitos, mejora producción de citoquinas y síntesis de inmunoglobulinas, regulando positivamente la actividad de células. Es una vitamina preventiva que se recomienda tomar con regularidad para sufrir resfriados de duración levemente menores o síntomas algo más leves al resfriarse.

Alimentos aportadores de Vit C por cada 100 grs.: Una dieta rica en frutas y verduras asegura un ben nivel de esta vitamina

Zinc: El zinc ejerce muchos efectos sobre  muchos tipos de células inmunitarias, y tiene un efecto directo sobre el número y la función de los macrófagos (células capaces de captar y eliminar diferentes cuerpos extraños que penetran en nuestro organismo (bacterias, parásitos, virus). La suplementación con zinc ha mostrado efectos beneficiosos tanto a nivel clínico como en modelos animales en los casos de enfermedades infecciosas que cursan con diarreas severas, en infecciones del tracto respiratorio y en algunas infecciones oportunistas en pacientes con HIV. Recomendación: entre 20 y 25 mg diarios. En algunas situaciones se recomienda hasta 50 mgrs diarios .  (http://www.aulamedica.es/nutricionclinicamedicina/pdf/5034.pdf), el zinc actúa en sinergia con la Vitamina E. Hierro y zinc se interfieren entre sí. Con respecto al cobre, se debe considerar 1 parte de cobre por 10 de zinc.

Alimentos aportadores de zinc por cada 100 grs.: Ostión: 160 mgr., germen de trigo 15 mgr., semillas de sésamo 10 mgr., Levadura de cerveza:  9 mgr.,  pasta de cacao 9.00 mgr., ., semillas de zapallo 7.4 mgr.,  semillas de maravilla 6.6 mgr., piñón 6.5 mgr., maní tostado 3.8 mgr., garbanzos 3.4 mgr., nueces 3.4 mgr., avellanas 3.3 mgr., avena 3 mgr.,  almendras 3 mgr.

Selenio: El selenio es esencial para una respuesta inmunitaria correcta. Es importante realizar una ingesta adecuada de Selenio ya que actúa frente a algunas infecciones víricas. En algunos individuos con carencias de selenio se pudo comprobar que algunos virus, que en principio eran inocuos, podían sufrir mutaciones hacia formas más virulentas y con mayor poder patógeno. Recomendación: 200 mcg diarios

  • Broome CS, McArdle F, Kyle JAM, Andrews F, Lowe NM, Hart CA, Arthur JR, Jackson MJ. An increase in selenium intake improves immune function and poliovirus handling in adults with marginal selenium status. Am J Clin Nutr 2004; 80: 154-162.

Alimentos aportadores de selenio por cada 100 grs: mariscos 150 ucg., cereales integrales 80 ucg., Betarraga 65 ucg., Ostiones 60 ucg., algas marinas 43 ucg., carnes 40 ucg., Ajo 20 ucg., Levadura de cerveza 11ucg., 

 Omega 3: Son ácidos grasos poliinsaturados que producen resolvinas, que bloquean la respuesta inflamatoria, actuando beneficiosamenteen la prevención y restablecimiento de muchas  enfermedades. Lo más importante es incluir en la dieta  ácidos grasos saludables  que no  favorezcan la inflamación e incluir alimentos como palta, aceitunas, aceite de oliva, semillas de linaza o de chia y otros . Debe considerarse  una relación adecuada entre  ácidos grasos omega 6 y los omega 3, para lograr el efecto antiinflamatorio, eso significa limitar el consumo de alimentos ultraprocesados,  de aceites de maíz, maravilla u otros ricos en ácidos grasos omega 6. Se sugiere de 600 a  2 grs diarios.

Probióticos: La eficacia de los probióticos ha sido muy estudiada y documentada en sus diferentes acciones, una de ellas ha sido su efecto beneficioso  sobre el sistema inmunitario y en la prevención de infecciones y alergias. La microbiota se considera como un órgano y se ha designado el “segundo cerebro” porque  intercambia señales con  el cerebro y la mayoría de estas señales va del  intestino al cerebro. Entre  70 y 80% de las células productoras de inmunoglobulinas se localizan en la mucosa intestinal, por lo cual mantener la población de microorganismos  tanto en variedad como en cantidad, incidirá, tanto en la función cerebral como en la fortaleza del sistema inmune y nervioso central. Los probióticos pueden regular esta población microbiana aportando salud.

Para lograr su efecto, el probiótico debe tener una carga microbiológica  suficiente y su ingesta debe ser repetitiva y frecuente. (Montse Vilaplana i Batalla,, Nutrición y sistema inmunitario, Una relación muy estrecha)